Saucony Kinvara: la evolución

En 2010, el catálogo de Saucony dio un vuelco con la introducción de un modelo nuevo, la Saucony Kinvara, un modelo REVOLUCIONARIO para su época.

Tras sólo 6 versiones, la Kinvara es ahora una de las zapatillas más populares de todo el mercado, habiéndose ganado una buena horda de seguidores que, año tras año, la esperan como agua de mayo.

Hoy vamos a ver cómo ha evolucionado la Saucony Kinvara y lo poco que tiene que ver la versión de este año con la que abrió el camino hacia el resurgimiento de la marca norteamericana.

Kinvara: etimología

(Nota de Jónatan Simón)

Saucony, fundada en Pennsylvania, está emplazada en la actualidad en Massachusetts, el estado que tiene más ciudadanos de ascendencia irlandesa de los Estados Unidos.

La marca eligió el nombre para su nuevo modelo de Kinvara (originalmente Cinn Mhara), un pueblo pesquero de poco más de 1.000 habitantes situado al Oeste de Irlanda.

Fue la manera de dar un pequeño homenaje a los inmigrantes irlandeses que hicieron progresar las ciudades más importantes de Massachusetts y que, a día de doy, suponen todavía un 23% de la demografía.

Saucony Kinvara 1 (2010)

saucony-kinvara-1-1200

La primera versión, que vio la luz en 2010, fue la consecuencia del mercado de la época.

El auge del minimalismo en los años anteriores era más que evidente y todas las marcas quisieron lanzar un modelo o una línea que cubriese esa necesidad. En Saucony, la primera incursión en el minimalismo vino de la mano de la Kinvara.

Con 225 gramos de peso, la Kinvara fue una de las revelaciones del año. Era una zapatilla de entrenamiento muy ligera para la época (sólo han pasado 5 años, pero ha llovido mucho desde entonces) y con sólo 4 milímetros de drop, muy inferior a lo que estábamos acostumbrados la mayoría de corredores.

La primera Kinvara estaba lejos de ser una minimalista pura.

Con el lema de “menos es más“, esta zapatilla quitó todo lo que Saucony creía que no era necesario: poca amortiguación, poca goma en la suela… la tracción no se vio afectada, pero sí la durabilidad, ya que se aproximaba más en este aspecto a una mixta que a una zapatilla pura de entrenamiento.

La primera Kinvara salió en el mejor momento para las zapatillas minimalistas, aunque estaba lejos de ser una minimalista pura.

Se habló mucho de ella en un año en el que las redes sociales como las conocemos ahora empezaban a despegar. Eso, sumado a un producto que apenas tenía defectos y que, además, costaba sólo 90 € PVP, supuso que mucha gente se atreviera a darle una oportunidad.

Saucony Kinvara 2 (2011)

saucony-kinvara-2-1200

Vivir a la altura de las expectativas no era fácil para la Kinvara 2. Después de una primera versión auténticamente exitosa, la segunda versión lo tenía complicado para mejorar el modelo del año anterior.

La postura de Saucony fue conservadora. Apenas introdujo cambios y consiguió afianzar la popularidad lograda.

La filosofía, sin embargo, cambió. Mientras que la versión del año 2010 se anunció como una zapatilla minimalista, ésta se publicitó como la zapatilla perfecta para hacer una transición progresiva de zapatillas amortiguadas a zapatillas sin apenas protección. Sin duda, una definición mucho más precisa.

Con la Kinvara 2, nace el concepto de “natural running”

Es aquí donde nace el término “natural running y es la razón por la cual la Kinvara es tan importante. Fue la creadora de una nueva categoría dentro del mercado: zapatillas “con algo” de drop y “con algo” de amortiguación, a mitad camino entre las minimalistas puras y las zapatillas de entrenamiento como las conocíamos hasta entonces.

Desde entonces, todas las marcas han querido imitarla, sin mucho éxito hasta ahora.

Saucony Kinvara 3 (2012)

saucony-kinvara-3-1200

Una vez ganada la popularidad, y a pesar de ser un modelo que se vendía menos que zapatillas ya consolidadas como la Saucony Triumph, la marca supo sacarle todo el partido a la Kinvara, empezando a tratarla como el símbolo de su catálogo y creando expectación en el mundillo online seis meses antes de su lanzamiento oficial.

Cuando finalmente salió a la luz, nos encontramos con una Kinvara completamente rediseñada.

Aunque mantenía su peso en torno a los 220 gramos y el drop en los 4 milímetros, el upper y la suela recibieron cambios significativos que la hicieron más adecuada para entrenamientos diarios, incluso para corredores taloneadores.

Se hizo más versátil, más cómoda, y todo ello manteniendo su filosofía e introduciendo un diseño muy llamativo.

En 2012, un año en el que ya no era raro ver a gente con zapatillas para correr por la calle sin estar corriendo, el modelo de mujer tuvo mucho éxito, no sólo para entrenar, sino para uso diario. Eso no hizo otra cosa sino incrementar su popularidad.

saucony-kinvara-3-1200-woman

El único pero que se le puede poner a esta versión es el precio, que subió considerablemente, de 90 € a 110 € PVP.

Saucony Kinvara 4 (2013)

saucony-kinvara-4-1200

Como pasó con la segunda versión, la Kinvara 4 fue la que afianzó el modelo del año anterior.

Se introdujeron pocos cambios, pero los que hubo, fueron para cambiar la zapatilla hacia peor (sin convertirla ni mucho menos en una zapatilla mala). Ahora era una zapatilla un pelín más estrecha en la puntera y el upper tenía problemas de durabilidad, ya que se rompía con más facilidad.

Lo que nos enseñó la cuarta iteración de la Kinvara fue lo bien que lo estaba haciendo Saucony en cuanto a marketing. En un año 2013 en el que vio la luz el Boost de adidas o el Flyknit de Nike, Saucony, con un presupuesto infinitamente inferior, supo estar a la altura con su modelo estrella.

Saucony Kinvara 5 (2014)

saucony-kinvara-5-1200

La versión del año pasado consigió corregir los errores que se habían hecho en la cuarta versión. Recibió algunos retoques en el upper para parecerse más a la Kinvara 3 y que no se rompiera con facilidad tras sólo 150 kilómetros.

Se le cambió también la horma a la altura de la puntera para evitar la estrechez que se había diseñado en la versión anterior.

En su esencia, siguió siendo la zapatilla ligera de entrenamiento diario o de natural running que los corredores con algo de experiencia buscaban. Además, por su complexión, podía competir con cualquier zapatilla mixta del mercado, para series y competiciones por encima de 3:50/km. Aún se puede encontrar y comprar la Kinvara 5 a un buen precio.

Saucony Kinvara 6 (2015)

saucony-kinvara-6-1200

Una vez más, Saucony no se la juega y no ha introducido cambios significativos esta versión.

El más importante se encuentra en el chasis, que se ha estrechado para que la zapatilla sea un poco más rápida. El público general estaba tratando a la Kinvara como una zapatilla mixta, para series y carreras, y Saucony lo sabía, así que ha querido darle algo más de agilidad.

Por lo demás, sigue siendo una zapatilla simple, con estilo y sin florituras. Como siempre, bajo la filosofía del “menos es más“.

El diseño (aunque este tema es subjetivo) es espectacular y seguramente estamos ante la mejor Kinvara hasta la fecha es la mejor Kinvara de las seis primeras versiones.

 

saucony-kinvara-evolucion-men-4000

saucony-kinvara-evolucion-women-4000

Saucony Kinvara 7 (2016)

kinvara-7

En la séptima versión, metieron en una olla lo mejor de cada una de las seis primeras versiones y salió la mejor Kinvara de la historia, superando lo conseguido por su predecesora.

Para ello se han quedado con la amortiguación que tanto gustó en las dos primeras versiones, el rebote y respuesta de las tres, cuatro y seis y han conseguido que sea una zapatilla que puede ser utilizada casi como si fuera una mixta manteniendo el atractivo que tiene para los que promulgan los preceptos del natural running. Y no sólo eso sino que todo esto lo han hecho utilizando lo último en tecnologías de la casa como el EVERUN así que es prácticamente imposible que no gusten.

¿Has tenido un par de estas míticas zapatillas? ¿Estás pensando en comprarte unas? Si tienes cualquier duda o pregunta, puedes dejarnos un comentario en esta página o en nuestro siempre interesante Consultorio de Running ¡Será un placer hablar contigo!