Mi primera maratón: crónica de la Maratón de Valencia 2015

Podrás leer muchas crónicas sobre la maratón de Valencia, pero ninguna como esta. Aquí no encontrarás tecnicismos sobre el recorrido, estrategias de carrera o dietas nutricionales, sino el viaje que me ha llevado a correr mi primera maratón con 38 años… y lesionado. Un melodrama en 3 actos.

Acto 1: La preparación

Después de años corriendo, me propuse dar un salto de calidad. Nunca había pasado de correr 12 o 13km seguidos, así que, incluí correr una maratón en mis objetivos del año. La mejor forma de motivarme -y presionarme- a mi mismo.

El primer paso para conseguirlo era correr una media maratón y, aunque empecé un poco tarde mi preparación el 31 de mayo me presenté en la Media Maratón de Donosti donde acabé con una marca de 1h 58m. Nada mal teniendo en cuenta que mi único objetivo era acabar y… que mi entrenamiento fue tan deficiente e irregular que corrí 16km, por primera vez en mi vida, un par de días antes de la prueba -grave error- sólo para demostrarme a mi mismo que podría hacerlo.

Pero, a pesar de acabar una media maratón, algo que me parecía imposible unos meses antes, no acabé satisfecho. Y no lo estaba porque me dio la sensación de que la media maratón me derrotó. Al final de recorrido, llegué a andar. No dominé la distancia, ella me dominó a mi.

Acto 2: El drama

Lo que pasó no me desanimó sino todo lo contrario. Me tomé mis entrenamientos mucho más en serio y, pronto, el circuito de 16km se convirtió en mi tirada habitual de los domingos.

El 4 de octubre me planté en la Media Maratón de Avila -mucho más dura que la de Donosti- para probarme a mi mismo si estaba listo para correr una maratón y acabé con una marca de 1h 48m. Me sentía pletórico y, ese mismo día, reservé un apartamento en Valencia para ir con la familia.

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Continué mis entrenamientos y, dos semanas antes de la maratón de Valencia, hice una tirada de 30km para reproducir las sensaciones que tendría en la carrera. Acabé cansado pero entero. Tanto, que me animé a quedar con algunos amigos para correr después una carrera nocturna de 6,66km y celebrar Halloween. Fue un grave error. Al día siguiente, el pie izquierdo me dolía tanto al pisar que no podía andar sin cojear.

Como el dolor no remitía, fui al médico. Me diagnosticó una fascitis y me recomendó no correr o, como mucho, parar en cuanto tuviera la más mínima molestia. Me quedé parado, sin entrenar más de 10 días, pero las molestias seguían.

4 días antes de la carrera estaba, LITERALMENTE, invalido

El miércoles, 4 días antes de la carrera, fui al fisioterapeuta. Me hizo una ecografía y, oh sorpresa, no tenía fascitis sino agarrotados todos los músculos que se insertaban en el calcáneo. Me trató con una punción seca que me dejó, LITERALMENTE, invalido pero que, según él, me permitiría correr al día siguiente.

No fue así. Seguía cojeando, pero a pesar de todo decidí ir a Valencia y -al menos- tomar la salida, aunque tuviera que retirarme en el Km 2. No es que no le tuviera respeto a la maratón. Es que no quería rendirme sin intentarlo.

Acto 3: La carrera

Empezamos la carrera a un ritmo de 5:45h -intentando acabar cerca de las 4 horas- y sorprendidos por el AMBIENTAZO de Valencia. El griterío de la gente, las batucadas y orquestas que se sucedían a lo largo del recorrido era ensordecedor. Por primera vez en mucho tiempo apague la música de mis cascos, no hacía falta.

En el Km 5 el talón me empezó a molestar, pero era soportable e intenté olvidarme de ello. Seguimos corriendo y lo que más me rechinaba era el tren superior de las piernas, sin duda, por la inactividad de las dos últimas semanas. Intentaba fijarme en la ciudad, en las camisetas de los corredores internacionales, en cualquier cosa menos en mi talón.

No es que no le tuviera respeto a la maratón. Es que no quería rendirme sin intentarlo.

Sabía que en el Km 22 mi familia estaría animándome y llegar allí mi objetivo más ambicioso, pero cuando les vi me sentí tan bien que decidí continuar. Estaba disfrutando de la carrera ¡Estaba venciendo a la maratón!

Sin embargo, en el Km 26, el talón comenzó a dolerme de verdad. No le dije nada a Guillermo, mi compañero de aventuras, pero me dije a mi mismo que, si era capaz de llegar al Km 32, podría acabar la carrera. Cuando lo hicimos, le pedí a Guillermo que se fuera sólo. Estaba cojeando y estaba decidido a llegar aunque fuera andando.

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Guillermo me dejó con bastantes reticencias y me hizo prometerle que cruzaría la meta, no se iría de allí hasta verme llegar. El último cuarto de carrera fue un infierno. Si ese es el famoso “muro” para mi fue imposible escalarlo. Hice la mitad de los últimos 10 Km andando y la otra mitad trotando.

En el Km 33 me llegó un mensaje: mi familia se había emocionado tanto al verme pasar que habían decidido ir a esperarme a la meta en vez de irse a la playa y me preguntaban si conseguiría llegar. Fue en ese momento cuando decidí tirar hacia delante y acabar aunque fuera rodando por el suelo.

Jamás vi tanto público y tan entregado como el valenciano.

No tenía más gasolina, pero la gente no dejaba de apoyar. Jamás vi tanto público y tan entregado como el valenciano. Leían tu dorsal y te animaban usando tu nombre propio “Ánimo David ¡ya no queda nada!”.

Los últimos 3 Km fueron increíbles. La Maratón de Valencia consigue que cualquier corredor popular se sienta Élite. Me permití el lujo de adelantar al globo que marcaba el ritmo de 4h30m, la gente nos daba alas. Hasta que llegué a la última curva, allí vi a mi mujer en primera fila. La sonreí todo lo que pude. Si había llegado hasta allí había sido gracias a ella. Apreté los dientes y recorrí los últimos 100m.

Justo después de la meta, tal como prometió, me estaba esperando Guillermo que, después de librarse del lastre que fui durante parte de la carrera, había subido su ritmo hasta acabar en 3h59m.

Si hace un año alguien nos lo hubiera dicho los dos nos hubiéramos reído, pero ahí estábamos. Eramos maratonianos.

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Epílogo

No me duele el talón. Estoy bien, pero jamás volveré a correr lesionado. No tengo nada que demostrarme a mi mismo. Soy maratoniano, pero en vez de tener la sensación de haber corrido una maratón, tengo la sensación de que la maratón ha corrido sobre mi y me ha pateado. No dominé la distancia, ella me dominó a mi.

Pero lo que ha pasado no me ha desanimado en absoluto sino todo lo contrario. Me he quedado con ganas de más, MUCHO más. De correr una maratón y acabarla disfrutando en vez de cojeando.

Ya he empezado a planificar mi calendario de carreras 2016 y, al menos, correré la Maratón de Madrid. Porque si algo me ha enseñado mi primera maratón es que ser maratoniano no es cruzar una meta sino un estilo de vida.

  • Espero que nadie crea que pienso que es una buena idea correr lesionado. De hecho, es una PÉSIMA idea. Yo lo hice porque todos los profesionales a los que consulté me dijeron que no tenía riesgo alguno si paraba si mi cuerpo decía basta.

    Yo sentía que andando o trotando podía llegar hasta el final… lo intenté y lo conseguí, pero tenía muy claro que si tenía que parar en el Km 2 -o en el 40- lo haría.

  • arketipo

    emocionante… enhorabuena

  • A la de Madrid me uno chaval!! qué buena crónica. Putos gallegos, estáis hechos de hormigón!!

    • Será un honor correrla a tu lado ¡Creo que nos juntaremos un buen grupo! ^_____^

    • Guillermo Montoya

      Seremos al menos tres, pues…

  • Enhorabuena David!!! Por convertirte en Maratoniano, por aguantar pese a todo, y por contarlo tan bien en este post.

    • Pensaba que me iban a masacrar por inconsciente, pero la gente ha sido bastante benevolente 🙂

  • dat boss!

  • Guillermo Montoya

    Yo estoy seguro que si no hubieses tenido el problema unos días antes habríamos entrado juntos y no poque yo redujera el ritmo. Dude en marcharme o no, pero creo que era un error que estuvieses intentando seguir mi ritmo, pero no porque no pudieras sino porque como estabas no debías hacerlo.

    Estoy seguro que en Madrid si los dos estamos en forma entraremos esprintando para ver quien entra primero :-). Y por supuesto, haciendo menos de 4 horas 🙂

    Estás hecho de acero, tio.

    • Hoy he amanecido con el talón más dolorido, pero en cuanto me recupere del todo, estoy muy mentalizado para prepararme esa maratón MUY bien. Vamos a hacer las cosas como Dios manda 🙂

  • Eres la caña tío!! Enhorabuena estás hecho todo un CAMPEÓN, así, en mayúsculas

  • Enhorabuena David!!

    este año te apuntas conmigo a la Madrid-Segovia, que es más fácil que una maratón!!!

    ahora a descansar las piernas un rato. Me han dicho que lo mejor son las pizzas!!!

    • ¿Madrid-Segovia? ¿Pero cuantos Kms es eso? O________O