Si estás buscando los beneficios de correr es porque seguramente aún no corres y estás pensándotelo. Pues bien, el resumen es que son todo ventajas, sobre todo si lo haces con regularidad y de manera moderada. Hablamos de correr 30-45 minutos unas 4 ó 5 veces por semanas, lento, sin fijarse en los ritmos, el correr por el correr, que es realmente la mejor manera de empezar y la que menos lesiones provoca a largo plazo.

Vamos a dar un repaso a los beneficios principales:

Reduce la grasa corporal e incrementa la musculatura

Si empezamos a correr desde el sedentarismo, perderemos grasa corporal y por tanto estaremos más tonificados, es decir, se verán más los músculos y estéticamente estaremos mejor. Saliendo sólo 2 ó 3 veces por semana ya sucede esto, siempre que se sigan comiendo las mismas cantidades de comida. Si empezamos a comer mucho más y peor no notaremos este resultado.

Además, los huesos tienen una mayor capacidad de reparación y las articulaciones se vuelven más flexibles, lo que hace que la salud general mejore a pasos agigantados.

Previene enfermedades del corazón y alarga la vida

El corazón de una persona que corre se vuelve mucho más “fuerte” que el de una persona que no hace nada. Las paredes del corazón se vuelven más gruesas y los ventrículos crecen en tamaño, por lo que en cada latido se bombea más sangre y el pulso en reposo baja.

Siendo que el corazón es el motor de nuestro cuerpo, el fortalecerlo hace que trabaje menos cada minuto de nuestras vidas, por lo que correr con regularidad hace que se reduzca un 20% el riesgo de ataque al corazón, sin tener en cuenta que este riesgo también se reduce cuando bajamos la grasa corporal.

Te ayuda a estar en paz contigo mismo

Correr te ayuda a poner la mente en orden. Esto suena difícil si aún no corres y te imaginas sudando la gota gorda, pero cuando coges el hábito, es lo normal. Entrenando lento, rondando las 150 pulsaciones y con música tranquila (o sin ella) se alcanza un estado de paz que es difícil de explicar. Además, el cerebro genera endorfinas, unas “sustancias químicas” que tras el entrenamiento provocan sensación de bienestar, mejorando el humor y la autoestima.

El cuerpo en su conjunto se hace más fuerte

No sólo mejora lo visible, el corazón y la mente, sino todos los aspectos: el sistema inmunitario se hace más fuerte, los músculos respiratorios se vuelven más eficientes, los riñones trabajan mejor… no hay aspecto negativo.

Y no es un deporte caro

Para salir a correr en su forma más primaria sólo hace falta un par de zapatillas, calcetines, un pantalón, una camiseta y dependiendo de la época del año, más o menos abrigo (una chaqueta o cortavientos). Nada más. A partir de ahí correr puede ser más o menos caro, pero el equipamiento básico para salir a correr no cuesta más de 100 € y te dura muchas salidas. Así que comparado con el gimnasio o con muchos otros deportes, es muy económico.

Lo mejor que puedes hacer es salir ya mismo a la calle y empezar, poco a poco, y en 10 sesiones ya estarás notando los resultados.